Duane Michals: la imagen como pretexto poético

De formación autodidacta, el estilo de Duane Michals está comprometido poéticamente a partir de una profunda libertad creadora. Ha desafiado el estatus de la fotografía a través del uso de la secuencia narrativa o la intervención de las imágenes con textos y otras técnicas pictóricas. En su trayectoria ha asumido una posición crítica con respecto a temas tan controvertidos como la relación entre el mercado y el arte contemporáneo.

Duane Michals nació en McKeesport, Pensilvania, el 18 de febrero de 1932. Sin formación en fotografía, contaba con una preparación como diseñador gráfico y trabajaba en sus inicios para una editorial. La dedicación a la fotografía surgió de forma imprevista durante un viaje turístico a Rusia en 1958, cuando con una cámara prestada hizo una amplia serie de tomas cuya sencillez y franqueza fueron bien recibidas.

Este contacto inicial con la fotografía, ajeno a convenciones y prejuicios, contribuyó a perfilar el personal estilo de Michals, marcado por una profunda libertad artística. Entre las influencias más significativas de su trabajo se encuentran Balthus, René Magritte y Giorgio de Chirico, lo que da cuenta de la presencia surrealista y el inconsciente que emana de su obra.

Para Duane Michals la imagen fotográfica, antes que el testimonio de un suceso o el registro de la apariencia de los objetos, trata de un acercamiento poético a una dimensión recóndita de la vida. Con esta premisa se dio a la tarea, en los años sesenta, de introducir secuencias narrativas que desafiaron la técnica fotográfica y su condición de imagen fija.

En esos mismos años cuestionó además el poder autónomo de la imagen al superponer breves textos a sus fotografías para fijar aún más su significado. Simultáneamente, como parte de su trabajo más comercial, Michals ha conformado un apreciable catálogo de retratos de personalidades de la cultura y el espectáculo.